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Javi comparte con nosotros una entrevista que le hacen a Daniel Goldin, director de la biblioteca Vasconcelos y una de las mayores de Latinoamérica. A pesar de las preguntas tópicas, carentes de imaginación y bastante aburridas, que les suelen hacer a bibliotecarios, editores, feriantes o escritores en los últimos 15 años, del tipo ¿suponen las ediciones digitales la muerte del libro? ¿Se lee ahora más o menos que antes? etc. Goldin es capaz de atrapar nuestra atención con sus reflexiones: “en un mundo cada vez más construido por palabras escritas y crecientemente complejo, fomentar la lectura es facilitar mayores posibilidades de ser un ciudadano del mundo y de ser un poco más dueño de nuestras vidas. Participar en el presente, conocer el pasado, imaginar o construir futuros.” La lectura como posibilitadora de mundos, como una madre que nos ayuda a crecer y lo hace desde el deseo, no desde la represión ni la disciplina. Y a continuación una propuesta que asimila muchas otras actividades en la lectura: “Es importante fomentar un acercamiento a la palabra escrita desde una perspectiva más amplia en cuanto a los campos del saber y sobre todo que busque integrar lectura, escritura y conversación. Leer, escribir, conversar, supone releer, reescribir, revisar; algo que cualquier egresado de la escuela debería estar en condiciones de hacer. Sólo desde esta perspectiva se puede sostener el vínculo entre lectura y ciudadanía.” Y si, la sociedad cambia, en nuestras relaciones sociales y afectivas ya coexisten los encuentros virtuales y presenciales de otro modo, con sus propios códigos, entonces: “¿Por qué suponer que el vínculo con el libro va a ser fijo? Lo que permanece es la insatisfacción con lo real, la necesidad de informarse, el deseo de saber, la rebeldía contra nuestra condición o contra el mundo… Es ahí donde debemos centrar la atención.” Un nuevo motivo para visitar pronto el DF: una biblioteca más, otro aliado lúcido.