Imagen

2335,29

El proyecto Depression Era reúne a más de 15 artistas y comisarios griegos con la siguiente premisa: “Este proyecto nos pilla fuera de los fines felices. Navega, fuera de los abiertos finales inocentes, inmerso en un mundo en profunda crisis humanitaria, de paisajes en ruina, inseguridad, democracias partidas y una cultura cotidiana desesperanzada. Nuestro primer objetivo es la claridad, en un presente de confusión, política, histórica y social. Un experimento de narración colectiva aparece, conectando momentos significativos y documentando historias aún sin contar en un mosaico de imágenes y textos. Esclarecer la maraña con este trabajo, sin mirar al futuro, en forma de progreso, a la idea de crecimiento, pero manteniéndonos juntos en los Comunes, nivelados y rotos, más allá del ruido de la revuelta pornográfica, las compras, el nuevo feudalismo, las especulaciones de los especialistas, los medios de comunicación fracasados, el análisis paralizante, el urbanismo de photoshop y la crisis continua, a horcajadas de la línea roja que divide Europa, construyendo un arco de imágenes y textos (un mosaico de lentes: una anti-pantalla: un museo en el camino: un mirador a las formas por venir), mientras Occidente naufraga en una auténtica época de la Depresión.” Estoy llegando a destino, encontrar aliados era uno de los objetivos. Las fotos de los últimos días son de algunos de estos trabajadores materiales: Pavlos Fysakis, Dimitris Rapakousis, Chrissoula Voulgari… Más Lintridis que nunca.

Imagen

2100,02

Vivimos en Tetuán, casi enfrente de la mezquita. Nuestros vecinos son dominicanos, españoles, filipinos, árabes. Desde hace aproximadamente un mes un grupo de extrema derecha se ha instalado en la calle Juan de Olías. Llevan a cabo prácticas xenófobas y discriminatorias, practican la violencia (van dos palizas a inmigrantes) y actúan como atrayente para reconocidos neonazis que se refugian en siglas y proyectos supuestamente sociales. Estamos muy preocupados porque no se trata de un conflicto entre ellos y el CSO La Enredadera, sino de un retroceso en la construcción de una convivencia, bastante sana, en Tetuán. La Enredadera es buena para el barrio, es un espacio de encuentro en el que se practica la solidaridad y el apoyo mutuo. Es una red de personas que, al dejar de ser anónimas entre sí, se hacen invencibles frente al aburrimiento, frente al pesimismo, frente a la crisis. Cuando hoy llegamos a la Plaza de las Palomas parecía un polvorín, dos grupos separados por una calle, rodeados de policía nacional e injustamente equiparados por los medios de comunicación, estamos asistiendo a una infamia con visos trágicos.
Imagen

593,81

“Si, estamos muy contentos con el trabajo que habéis realizado en Extensión Universitaria”… sólo son palabras vacías. Extensión se planteaba como un espacio más en la formación del estudiante de Bellas Artes, que le ayudara a trazar puentes, a generar redes, a indagar en disciplinas que no veía en el currículo oficial o no con la suficiente profundidad, objetivo siempre compartido con la sección departamental de Historia del Arte (¡Beatriz Álvarez, te tomo prestado el maravilloso dibujo!) que, entre otras, cumple la función de abrir mundos, de dar soporte conceptual, de ampliar los modos de hacer y entender el arte… y todo eso desde la experiencia que tienen sus docentes de la especificidad de sus interlocutores los estudiantes-creadores. Los que hemos tenido la suerte de contar con su maestría sabemos de su posición central en nuestra formación. Por eso la aseveración con la que abro el post es incompatible con el grave ataque que se está produciendo hacia ellos y que ha comenzado con una saturación de docencia entre su profesorado y el intento de que dejen o reduzcan la oferta de asignaturas como “Últimas tendencias” o la dirección de TFM. Esto no supone, únicamente, una pérdida para los docentes sino la conformación ideológica de los futuros estudiantes, incapacitándolos para la construcción de sentido, para su expansión. ¿Nos quedaremos nuevamente callados?

Imagen

523,45

No pude ver su presentación, pero espero hacerlo pronto en el archivo del CA2M y también leer algunos de sus libros, como Filosofía de la deserción: nihilismo, locura y comunidad o  Cartography of exhaustion – nihilism inside out que parece ser texto de obligada lectura para esta transición. Peter Pál Pelbart reflexiona sobre las modalidades de resistencia vital y entre ellas “poner literalmente la vida en escena (…) en estado de variación, modos menores de vivir que habitan nuestros modos mayores y que cobran visibilidad escénica o performática, legitimidad estética y consistencia existencial, aún cuando se está al borde la muerte o del colapso, de la tartamudez o del gruñido, del delirio colectivo o de la experiencia límite. (…) Una manera de representar sin representar, de asociar disociando, de estar en el escenario y sentirse en casa”. Aquí nuestro intento, aunque hay días que apenas se pueden dar unos pocos pasos.

Imagen

446,89

Entregadas las actas comienzo los Pliegos de Teatro y Danza, una adquisición comisariada por Alejandro Simón para la biblioteca de la Facultad. El primer número de esta colección es de Elena Córdoba, El cuerpo en la palabra: “No sé si me interesa el movimiento ni qué movimiento me interesa, me acerco a él, me alejo, necesito verlo en las personas que trabajan conmigo. En el fondo creo que siempre me haré las mismas preguntas. (…) ¿Cuándo se empieza a no levantar los pies para caminar? Se dan pasos pequeños que disminuyen el vértigo de la torpeza. Sólo uno sin afeitar, no abandonar jamás los rituales: aseo, salidas, comida, las costumbres sanas alargan la vida, la apuntalan.” La noche trae un pedazo de vida, la amistad celebrada. Gracias Bea.

Imagen

425,45

Hoy hemos acompañado bailando durante una hora y media a Gloria&Robert que proponían una maratón de baile, a partir de la película Danzad, danzad, malditos (1969) de Sidney Pollack, cuyo acontecimiento central es un maratón de baile, que se celebra a principios de los años 30 en EE.UU. A priori, solo deben seguir una regla básica para poder llegar al final del maratón: no pueden dejar de bailar. No obstante, con el paso de los días (más de 50 días consecutivos: más de 1200 horas), esta regla se traduce del siguiente modo: los participantes no pueden dejar de moverse («bailar» indica que tienen que permanecer en postura vertical realizando algún tipo de movimiento vagamente coreográfico: sus rodillas no pueden tocar el suelo). El maratón finaliza cuando solo una pareja permanezca en la pista. De este modo, el concurso se va transformando poco a poco en una experiencia radicalmente agotadora. Aunque no se aceptó a ninguna persona que mostrara síntomas de enfermedad o debilidad, algunos de los participantes sufrieron lesiones musculares, ataques al corazón o crisis nerviosas agudas. ¿Por qué? ¿Acaso ese premio justificaba un esfuerzo y un sufrimiento de este tipo? La cuestión excede un argumento racional. Parece obvio que todos diríamos que no: no vale la pena. Sin embargo parece que nadie tiene otra opción. Pues eso, 2014, a elegir nuestro cansancio.

Imagen

265,88

El camino resulta estimulante, los encuentros a los que asisto ayudan, como bien dice Belén, a salir del espacio de confort, a repensar todas las prácticas, incluidas las docentes. Radicalizar la pedagogía con ayuda del humor, de la ironía. Ayer por la noche, de la mano de Mari Matre Larsen, Norberto y Jaime Llopis en una pieza que se preguntaba ¿Qué me “hace” este objeto? ¿Qué “quiere” este objeto de mí? ¿Qué me “puede” este objeto? Stuff exploraba las distancias entre el objeto y el sujeto, la locura de ser un objeto, la locura de establecer conexiones entre objetos o entre personas y objetos. Jaime piensa que Norberto es un poco “mapa”, Mari es bastante “silla”, Jaime siempre pensó que era mucho más “lámpara” de lo que de hecho es, Norberto bailó “planta” para nosotros, cuando sea mayor, Mari quiso ser “pisapapeles”, todos devenimos tan “fruteros”. Lo dieron todo en escena, incluso un libreto precioso, para revisar en los descansos de esta travesía.