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Mi interlocutora privilegiada es Beatriz, que con sus referencias, hace saltar por los aires, literalmente, cualquier nicho de seguridad al que me pueda aferrar. En este caso la recomendación-regalada ha sido Nanni Balestrini, un autor italiano y luchador que inventa un método en el que lo aleatorio se une a lo elegido para conformar bellas poesías. La repetición y combinación de los párrafos van dotando de sentido los escenarios propuestos en Blackout un libro editado por Acuarela Libros. Ya desde el prólogo, nuestra posición se altera necesariamente: “(…) una obra auténtica (libro, cuadro, música) sirve para hacerte ver algo distinto o, mejor dicho, para cambiar tu modo de ver, de percibir las cosas y el mundo, sirve para iluminar tu mirada sobre aspectos de la realidad que te son desconocidos, para sacudirte por un instante de tu estado habitual de robot sonámbulo. Para despertarte, aunque sea por pocos instantes, dándote el vértigo de algo desconocido, que infringe las normas y las reglas en las que vives encajonado y anestesiado. Albergo serias dudas de que llegues realmente a tener una mirada nueva, amable lector. Estas páginas, podrán, así lo espero, dejarte vislumbrar que, detrás de las palabras de los periódicos y de la televisión, detrás de la violencia de la información mediática que casi siempre nos cuenta una versión deformada y falsa de las cosas del mundo, se abren abismos que revelan realidades ocultas e inquietantes. No tienes más que revolver un poco las líneas, desplazar el punto de vista, rechazar lo déjà vu…  No obstante, si por un casual te viniera alguna vez en la vida un impulso repentino e irresistible de romperlo todo, ójala por una vez no te contengas, deja que salgan las toneladas de violencia no expresada que durante tantos años te has estado tragando y enviando a la trituradora dentro de ti. Déjala explotar en un gesto demencial, que de solo pensarlo ahora te pone los pelos de punta: agarra una buena piedra y, con mucho cuidado de que nadie te vea, tírala hacia arriba con todas tus fuerzas contra, a tu elección: a) el careto del cartel publicitario; b) el semáforo rojo; c) la luna llena; d) el gato encima del muro; e) el banco de la esquina…”